¿Y qué pasó con los bloqueos?

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¿Quiénes ganaron y quiénes perdieron con los bloqueos?
¿Qué acciones debemos asumir antes y después del 18 de octubre?
¿Quiénes ganaron y quiénes perdieron con los bloqueos?
¿Qué acciones debemos asumir antes y después del 18 de octubre?

En los 20 años de neoliberalismo (1985 – 2005), los gobiernos de los partidos tradicionales (MIR, NFR, UCS, ADN, MNR, etc.) implementaron políticas económicas y sociales que afectaron a la mayoría de la población Boliviana. Estas medidas hicieron que surgieran a nivel nacional movimientos sociales y nuevos liderazgos que buscaban la recuperación de los Recursos Naturales, las reivindicaciones históricas desde la época de la colonia y, principalmente, la dignidad del pueblo Boliviano. Con esa lucha intensa y permanente, para recuperar el poder político y económico, los movimientos sociales lograron sacar a los partidos tradicionales del gobierno a finales del año 2005, constituyendo su propio Instrumento Político, el MAS – IPSP.

A partir de la realización de las grandes marchas y levantamientos por la reivindicación de los derechos de los pueblos, las organizaciones sociales en la década de los 90, aparecieron líderes como Evo Morales, Felipe Quispe, Alejo Veliz, Román Loayza y otros. Estos líderes encabezaron las marchas y los bloqueos que lograron la unidad del pueblo Boliviano. El año 2006 el MAS – IPSP entró a palacio con Evo Morales en representación de todas las organizaciones sociales, la clase media y otros sectores que estaban cansados de tanta corrupción, de la privatización de los recursos naturales, y otras medidas que el pueblo ya no pudo aguantar. Evo Morales recuperó los recursos naturales y gracias a ello Bolivia creció económicamente durante los más de 13 años de gobierno en democracia y estabilidad.

En noviembre del año pasado la oposición al gobierno de Evo Morales, organizó un golpe de estado cívico-militar-policial, que logró que el Presidente y sus ministros sean perseguidos judicialmente, por lo que algunos de ellos consiguieron el asilo en diferentes embajadas. El presidente Evo  Morales  logró salir del país hacia México y después se refugió en la hermana República de Argentina, donde se encuentra actualmente.

Después de más de 8 meses de gobierno de facto, la autonombrada Jeanine Añez y sus acólitos Arturo Murillo, Fernando López, Iván Arias, Yerko Núñez y otros se encargaron junto a las FFAA y la Policía de reprimir al pueblo Boliviano cuando salían en protesta por sus derechos. Pues es de conocimiento público lo que pasó en las masacres de Sacaba, Senkata y Montero donde mandaron a masacrar a nuestras hermanas y  hermanos con un saldo aproximado de 35 muertos, dirigentes perseguidos y ex ministros del gobierno de Evo Morales encarcelados a escasos días del inicio del régimen transitorio.

Con todo lo ocurrido en estos meses, las organizaciones sociales, territoriales, gremiales, mineros y población en general organizados y no organizados decidieron, a la cabeza de Central Obrera Boliviana (C.O.B.) y el Pacto de Unidad, el bloqueo nacional de caminos a partir del 3 de agosto para exigir que se realice las elecciones el 6 de septiembre de 2020, como establecía la Ley, pues el Tribunal Supremo Electoral sacó una “resolución” (por encima de la ley 1304 que decía que las elecciones se deberían llevar a cabo el 6 de septiembre) cambiando la fecha para el 18 de octubre de esta gestión. Así, con lo sucedido en octubre del año 2003 cuando se expulsó a Gonzalo Sánchez de Lozada de Bolivia (casi 17 años después) se pudo evidenciar que  hoy se logró de nuevo la Unidad de los pueblos, puesto que el Bloqueo de caminos fue contundente con más de 100 puntos de bloqueos, que hicieron atemorizar a las FFAA, Policía y al gobierno de facto, quienes prefirieron replegar sus fuerzas y “buscar” supuestamente el dialogo, al mismo tiempo bajo la sombra ejercían persecución política y judicial contra los dirigentes de las organizaciones sociales.

Mientras se realizaba el bloqueo de caminos se registró la aparición de un ex líder de los movimientos sociales, Felipe Quispe el “Mallku”, quien tomó protagonismo (no por sus acciones) sino por las declaraciones que realizaba en contra del gobierno de facto, junto a su discurso radical que siempre fue su característica. Rompiendo el cerco mediático cómplice del régimen, fueron la redes sociales quienes lo elevaron como el “nuevo líder” en el Departamento de La Paz. ¿Pero será que es el nuevo líder, alguien que en el transcurso de la lucha del pueblo entre los años 2004 al 2019 se convirtió en aliado de la derecha?, pues detrás de Felipe Quispe existe una historia oscura de su vida política. Ahora aparece como alguien identificado con las reivindicaciones de los pueblos, por lo menos a nivel departamental, con todo el derecho que tiene como cualquier ciudadano común. En este marco, habrá que analizar a quién favorece la radicalización de las demandas que a un principio eran “las elecciones del 6 de septiembre”, pero con el transcurrir de los días en muchas organizaciones sociales (más aun en los llamados como autoconvocados) comenzaron a pedir “la renuncia de la presidenta de facto”. Entonces, nos preguntamos ¿lograr la renuncia hubiera sido un buen resultado del conflicto? ¿No será que con esta decisión estaban buscando dividir a las masas? con lo cual se dejaría al M.A.S. dividido y así perder las elecciones, permitiendo que la derecha continúe en el poder.

Mientras duraba el conflicto, la Asamblea Legislativa por medio de sus representantes aprobó la nueva ley que determina la realización de las elecciones hasta el 18 de octubre, en esta ley se dice que el plazo de elecciones es inamovible y penalizará a quienes quieran mover la fecha.

Podemos concluir que después de este conflicto las organizaciones sociales están de nuevo con el “ajayu” recuperado y dispuesto a luchar por sus reivindicaciones sociales, dispuestos a dar la vida para conseguir de nuevo lo que tanto nos había costado recuperar después de  más de 500 años. Por tanto, todas las organizaciones sociales aprendieron de nuevo a organizarse y a resistir demostrando que la Unidad es la base para conseguir nuestros objetivos. Después de este conflicto creemos que los movimientos sociales  salieron fortalecidos.

Debemos reconocer que el movimiento de nuestras organizaciones sociales estan dando como resultado los nuevos liderazgos regionales, que encabezaron la lucha en las calles, en la vanguardia del sujeto social que siempre le puso y le pondrá el pecho para defender sus ideales revolucionarios, defendiendo la patria y sus recursos naturales.

Ahora solo nos toca organizarnos en cada comunidad, sindicato, sub central, central y en todas las organizaciones sociales (gremiales, profesionales, migrantes, artesanos, sectores urbanos, peri-urbanos, etc.),  para enfrentar las nuevas luchas que se avizoran después de las elecciones y las batallas que aparezcan en el camino, antes del 18 de octubre.

Organizarse, prepararse ideológica y físicamente para resistir y RECUPERAR LA DEMOCRACIA junto al retorno del Proceso de Cambio. EL PUEBLO AL PODER!!!