Rumbo a elecciones, balance previo

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¿Qué podemos esperar de las candidaturas?¿Qué podemos esperar de las candidaturas?
¿Quiénes son los candidatos de la derecha parasitaria boliviana?
¿Qué podemos esperar de las candidaturas?¿Qué podemos esperar de las candidaturas?
¿Quiénes son los candidatos de la derecha parasitaria boliviana?

En los últimos años, hemos visto fenómenos electorales que llaman la atención de la ciudadanía boliviana. En primer lugar debemos recordar que el sistema de partidos y el sistema político ingresaron en una terrible crisis que terminó con la renuncia y expulsión de Gonzalo Sánchez de Lozada el año 2003. Luego de esta huida se dio paso a una accidentada sucesión presidencial donde Carlos Mesa se hizo cargo del país demostrando la absoluta incapacidad para gobernar un país que todavía estaba movilizado. En ese marco, recordamos la irrisoria y deplorable actitud de Mesa amenazando al pueblo con renunciar en varias ocasiones, las cuales al final se concretaron haciendo insostenible su incapacidad, antecedida por su traición a su Presidente Sánchez de Lozada, constatando que su perverso cálculo político de quedarse en el poder era inviable.

Con este hecho el modelo neoliberal daba sus últimos aleteos con la renuncia de Carlos Mesa más allá de su capricho e intereses personales y grupales. Lo posterior se caracteriza por un tiempo de transición a la cabeza de Eduardo Rodríguez y la convocatoria a elecciones el año 2005. Con esa sucesión de hechos en las elecciones nacionales del 2005 se gesta un suceso histórico donde el Movimiento Al Socialismo logra una victoria con el 53,7 % de apoyo popular, consolidando una representación totalmente legítima y representativa de todos los departamentos y la ciudadanía en el país. Con este resultado, el pueblo daba el mensaje de que el tiempo de la prebenda y el cuoteo habían terminado para iniciar un nuevo ciclo político. Esta tendencia de apoyo mayoritario se mantuvo, y se acrecentó, durante varios procesos electorales donde el MAS mantuvo ese respaldo popular ratificando la confianza en la administración del Estado boliviano, incluso el 2019 donde, luego de 13 años de gestión se logró una nueva victoria con más del 47 %, el que fue arrebatado por un golpe cívico-policial-militar o golpe blando según mandan los tiempos del siglo XXI y los intereses imperiales.

El 18 de octubre de 2020, un año después de la victoria del Movimiento Al Socialismo arrebatada por un golpe y con un gobierno autoproclamado y dictatorial, iremos nuevamente a las urnas donde participan los actores y gestores del golpe de Estado; pretendiendo lavarse la cara y las manos que tienen llenas de sangre del pueblo de Sacaba y Senkata. En ese marco, observamos que estas candidaturas piensan que pueden seguir rifando y regalando el futuro del país con postulaciones aventuradas al calor de la reemergencia del racismo y la discriminación que, lamentablemente, ha caracterizado a la denominada clase media del país, como si esto fuera un proyecto de país o serviría como propuesta. Entonces es importante que vayamos analizando y cuestionando a estas candidaturas que no tienen ninguna respuesta para salir de la crisis, mundial y nacional pero, que el gobierno transitorio se ha encargado de agravar para el caso boliviano con su incapacidad e indolencia en todos los sentidos.

Al igual que en otros procesos electorales, es más que seguro que solo el Movimiento Al Socialismo cuenta con una propuesta seria y concreta frente a la crisis con la frase #VamosAsalirAdelante y que ha demostrado con los casi 14 años de estabilidad económica y social. No podemos jugar con el futuro de Bolivia apostando a una lotería por demás siniestra, la cual hemos constatado en estos meses donde cada media hora se despide a una persona, se han robado los recursos de salud en plena pandemia, se ha violado recurrentemente los Derechos Humanos, hemos estado inmersos en un régimen policiaco y de persecución. Los clubes de amigos basados en intereses personales y sectoriales pretenden seguir viviendo a costa del Estado saqueando todo lo que se pueda, y aun así tienen el descaro de ser elegidos. El pueblo dará el revés a todo el cinismo y descaro este 18 de octubre devolviendo la democracia y estabilidad, que por ahora hemos perdido adentrándonos en una pesadilla de país que pronto terminará.